Trash Cooking

Las técnicas culinarias cada día evolucionan más y nos llevan a conocer tendencias increíbles que jamás te hubieras imaginado, como la que te presentamos en este artículo: el Trash Cooking.

¡Esperá, no tan rápido! No nos referimos a la comida chatarra que todos conocemos como las hamburguesas y otras de este tipo, si no que esta vez vamos un poco más allá, casi casi a meter la mano al basurero y recuperar todas esas partes de los alimentos que normalmente desechamos al preparar un platillo, porque sí, con Trash Cooking podríamos literalmente traducirlo como “cocina basura” pero tranquil@, no te vamos a poner a hurgar en los basureros para estar a la moda con lo último en gastronomía, dejanos explicarte bien.


¡Qué alguien me explique!
¿Qué es el Trash Cooking?

En realidad el término es muy sencillo de entender, se trata del aprovechamiento de las sobras de las comidas, o de emplear partes de los alimentos que generalmente desechás al preparar algo, para crear otro platillo distinto. Es como cuando tu mamá agarraba el pinto del día anterior y lo fusionaba con las sobras de pasta u otras comidas y se armaba lo que conocemos en tiquicia como una burra (nada como los inventos de las madres, ¿verdad?).

En fin, esta nueva tendencia ha llegado para revolucionar no solo tu repertorio de recetas en casa, si no también para contribuir a tu billetera así como al medio ambiente, dado que al aprovechar al máximo los alimentos que comprás en el mercado, podés estirar más lo que te rinde la comida y además estás desechando menos alimentos a la basura, haciendo de tu gastronomía algo más sostenible.


Sacando el recetario.
¿Qué necesito para empezar a cocinar con esta tendencia?

Podríamos decir que toda receta de Trash Cooking consta de 4 grandes partes que como hemos de imaginar, estás esperando a que te digamos, así que ojo:

1- Las sobras: Claro, la parte fundamental de esta tendencia es que tengás sobras con qué elaborar nuevas recetas, pero es que además es el punto más fácil. Desde las partes que sobran al picar los olores, cáscaras, huesos y demás, casi todo sirve, pero tranquilo que más adelante profundizaremos más en esta parte.

2- La presentación: Sí, sabemos que literalmente estamos cocinando con desperdicios, pero la idea es que el producto final no lo parezca. Debés tratar cada ingrediente como uno más de cualquier receta y al final, darle un aspecto lindo, sabroso y limpio, porque al fin y al cabo, sigue siendo alimento fresco.

3- Tu salud: Un valor añadido de esta tendencia es la salud. Es muy común que las partes con más nutrientes de los alimentos las desechamos a la hora de cocinarlos, pero con el Trash Cooking más bien se convertirán en el punto fuerte de tus recetas.

4- ¡La creatividad!: Aquí se vale todo, cualquier creación, cualquier ingrediente, cualquier idea. Es solo cuestión de que te lo imaginés, busqués con qué querés hacerlo y listo, manos a la obra.

La delgada línea entre lo que sirve y lo que no.

Ingredientes.

Ok, ok, sabemos que puede ser confuso identificar qué podemos rescatar para preparar algo nuevo y qué definitivamente se ve mejor en la basura; por eso preparamos un pequeño repertorio de lo que podés usar tranquilamente como materia prima para tus nuevos experimentos en la cocina.

Cáscaras de calabacín.
Lavadas y cortadas en tiras, las cáscaras de este vegetal quedan muy bien para acompañar  otros platos, aunque claro, primero condimentá un poco con sal, pimienta, ajo y Zukra.

Tallos de vegetales varios.
Como el apio, brócoli, acelgas, espinacas y más. Es solo cuestión de lavarlos y hervir con un poco de sal y Zukra y estarán listas para degustarse solas o acompañadas con alguna salsa.

zukra-3.png

El corazón de la piña.
Al cocinarla queda con una textura blanda y jugosa, que podés aprovechar para acompañar ensaladas agridulces o platos de pasta.

La piel de las aves y del cerdo.
O lo que comúnmente llamamos como pellejos. Los podés tostar y triturar y así obtener un polvo para mezclar con ensaladas o con pan rallado que les dará un aroma exquisito.

Los restos de carne pegados al hueso.
Con un buen cuchillo (y pequeño) podés sacar esos trocitos de pollo o carne para cortarlos y elaborar un salteado de carne.

Las espinas y la cabeza del pescado.
Podés preparar un caldo, o fumet, para después utilizarlo en la elaboración de sopas y salsas.

Las cáscaras de las papas.
Bien lavadas las podés freír en abundante aceite y así obtener unas originales chips.


En fin, estos son solo unos ejemplos de las centenares de ideas que podés crear con casi cualquier ingrediente que podrías pensar que es desechable.


Así que ya conocés una nueva técnica para innovar en tu cocina y hasta sorprender a tus invitados con platillos que de fijo no imaginaban (asegúrate que nadie te vea metiendo la mano en la basura para rescatar una cáscara que se te haya quedado atrás) y les encantará.


No dudés en contarnos tus creaciones e ideas contactándonos en nuestras redes sociales y recordá suscribirte a nuestro blog, para que sigás al tanto de las nuevas tendencias en gastronomía y más.


zukra-4.png

Recordá suscribirte a nuestro blog, para que sigás conociendo historias que le Cambian el Sabor al Mundo.