Si sos amante de la cocina es muy probable que hayás escuchado mencionar el consejo de balancear el sabor de los alimentos con agregados dulces o salados. Por ejemplo, una pequeña cantidad de azúcar para sustituir la sal será la perfecta distracción de las papilas gustativas y verás que al degustarlo el platillo tendrá un mejor balance de sabores.

 
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Claro, mucho dependerá incluso de lo que estés preparando o incluso de los ingredientes que tengás a mano. El azúcar es por excelencia el ingrediente más versátil para lograr inhibir la sal, podés hacer la prueba en sopas, salsas, mezclas de condimentos o incluso a la hora de preparar alimentos, tal como un puré o un platillo que necesite ser horneado.

Para poder ejemplificar un poco mejor todo esto, quisimos realizar nuestra propia receta de una sopa de tomate en la que balancearemos su sabor con el toque especial de Zukra. Es el platillo perfecto para un almuerzo balanceado, o bien, una deliciosa cena. ¡Hagámosla juntos!

Ingredientes:

  • 6 tomates cocidos y pelados.
  • 1 1/2 cucharada de Zukra.
  • 60 g de mantequilla.
  • 4 cebollas picadas.
  • 1 cucharada sopera de pasta de tomate.
  • Una pizca de canela molida.
  • Una pizca de nuez moscada.
  • Una pizquita de clavo de olor.
  • 2 cucharadas de harina.
  • 2 tazas de caldo de pollo.
  • 1/2 taza de leche evaporada.
  • Pimienta cayena y sal al gusto.

Luego de tener todos los ingredientes a mano es cuando damos inicio a la magia y te lo contaremos paso a paso para que sea mucho más sencillo.

Preparación:

  • Poné a hervir los tomates para suavizarlos y extraer su cáscara.
  • Colá los tomates reservando el jugo.
  • Partilos por la mitad, sacales las semillas y extendelos en una bandeja de horno con papel de hornear.
  • Espolvoreá Zukra encima y horneá unos 30 minutos a 220 grados, hasta que parezca que se han secado un poco.
  • Derretí la mantequilla en una olla grande a fuego medio-bajo hasta que parezca que hace un poco de espuma.
  • Añadí las cebollas, las especias y la pasta de tomate. Cociná a fuego medio entre unos 7 y 10 minutos. (¡Cuidado! No queremos que las cebollas se doren ya que estando caramelizadas le dan matices distintos al sabor y no queremos eso para esta receta).
  • Añadí la harina y remové hasta que se incorpore unos 30 segundos.
  • Seguí removiendo mientras que añadís el caldo de pollo, las 3 tazas de jugo del tomate reservado (si no hay suficiente podés completar con agua), y los tomates que llevaste al horno.
  • Cubrí y dejá que hierva a fuego bajo unos 10 minutos. Revolvé de vez en cuando.
  • Colá y reservá los líquidos.
  • Llevá al procesador hasta que quede como un puré. (De este modo nos aseguramos de que el color de la sopa sea rojo).
  • Mezclá todo y devolvelo al fuego.
  • Añadí la leche evaporada y mantenelo al fuego unos 2 o 3 minutos más.
  • Sazoná al gusto y listo.
¿La harás? Contanos qué tal te va.
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