Es San Valentín y por todo lado se respira mucho amor, cariño y corazones rosa pero, ¿qué hay de los que no tienen pareja, o los que la tienen pero aún así no se olvidan del tercer o hasta cuarto mosquetero en estos días? Para todos ustedes hemos preparado este artículo, dedicado a los que por alguna u otra razón, van a pasar esta fecha con sus amigos.

¿A que no sabías que la cocina puede ser un lugar divertidísimo en compañía de tus compas verdad? ¡Pues ojo a estas actividades que podés disfrutar frente al horno, mientras se preparan algo delicioso que degustar!

 

Ponerse de acuerdo con la receta … la parte difícil.
Levante la mano quién tiene un amigo que nunca sabe dónde ir a comer.
¿Todos verdad? Es por eso que a la hora de cocinar algo entre 2, 3 o hasta más, suele ser una odisea titánica para algunos, pero la solución es muy sencilla.
Simplemente preparen algo en lo que todos puedan poner su personalidad en funcionamiento, por ejemplo la pizza; ya que se trata de un platillo sencillo y en donde cada amigo puede tomar posesión de su propio lado de la pizza para poner los ingredientes que quiera.

Otras opciones son las galletas, perros calientes, hamburguesas, pues cada quién las hará con su forma, relleno, e ingredientes personales. ¡Vamos, que por variedad no nos vamos a morir de hambre!

¿Limpiar el desorden, o una oportunidad de ganar?

Entre broma y broma no es de extrañar que un huevo se haya caído al suelo, o que se hayan ensuciado más platos y ollas de la cuenta, es por eso que la pila de la cocina está hecha un desastre. Pero es que esta es la oportunidad perfecta para cobrarle a tu amigo todas las que te ha hecho. 


Pónganse un reto; el último en terminar su parte del platillo que están preparando, o el primero en quebrar algo o pasearse en la receta, tendrá como castigo el limpiar todos los platos de la pila.
Te aseguro que se divertirán un montón mientras compiten en ver quién se salva de semejante proeza. ¿Juega?

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Trabajo en equipo, divino tesoro.
¿Habrán diferencias? Es probable.
¿Alguien tendrá que ceder? Seguro que sí.
¿Al final todos se querrán igual? Definitivamente sí.
Cocinar juntos es como estar en una relación, les enseñará a fortalecer la confianza que se tienen el uno en el otro, aprenderán a escuchar al otro y hasta a pedir perdón si metieron la pata en algo, pero ojo, lo que nunca faltarán serán las risas, asegurado.


Cocina Lab. ¡A probar cosas nuevas!
¿No se lograron poner desacuerdo con qué hacer? Entonces vuélvanse locos e inventen algo.
Puede ser arriesgado pero de que el platillo quede con mal sabor, no van a pasar, prometido.
En ese caso, no es nada que una llamada al express de algún restaurante no solucione.


Por algo somos amigos.

Más allá de todo, el ser amigos es compartir momentos únicos, divertidos y felices que pueden nacer de algo tan simple como pasar 20 minutos en una cocina.
La experiencia de cocinar con tus compas puede volverse algo tradicional de tus reuniones, no solo como una acción esporádica del 14 de febrero, si no como un evento que podemos repetir cuantas veces sea sin motivos, simplemente porque algo se nos ocurrió hacer, tenemos una cocina, los ingredientes, las ganas y manos a la obra. 


Así que ya sabés, tengás pareja o no este San Valentín, ahora tenés una manera diferente de pasarla con los amigos y poner a prueba sus dotes gastronómicas y te aseguro que el momento valdrá muchísimo la pena. ¡Ah, y buen provecho con lo que sea que hayan podido preparar!

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